“Pero si el cráneo es una caja, será una caja de Pandora: abrirlo verdaderamente implica dejar escapar todos los “bellos males”, todas las inquietudes de un pensamiento que se vuelve sobre su propio destino, sus propios repliegues, su propio lugar. Abrir esa caja es arriesgarse a hundirse en ella, a perder la cabeza, a ser-como desde el interior-devorado.”

Georges Didi-Huberman